El viaje del Titán

¿Tuvo Morgan Robertson, autor de la novela Futility, una visión profética del desastre del Titanic ocurrido catorce años más tarde de su publicación, o tiene todo un sentido mucho más lógico?

El viaje del Titán

Desde su terrible viaje inaugural en 1912 hasta el descubrimiento de su tumba en el océano en 1985, el caso del Titanic ha fascinado a los creyentes en la precognición. En particular, se ha hecho hincapié en las similitudes existentes entre el Titanic real y la nave imaginaria, el Titán, cuyo hundimiento fue relatado en la novela Futility, or the Wreck of the Titan, escrita en el año 1898. Aquellos que están convencidos de la existencia de esta clase de conocimiento consideran que el autor, Morgan Robertson, tuvo una visión profética del desastre del Titanic, ocurrido catorce años más tarde.

Morgan Andrew Robertson (1861-1915), oficial estadounidense de la marina mercante y escritor.Ciertamente, las coincidencias resultan misteriosas: los nombres de los barcos, su naturaleza “insumergible”, el hecho de ser las naves más grandes, sus choques con sendos icebergs durante viajes realizados en el mes de abril, la gran pérdida de vidas humanas debido a la falta de botes salvavidas a bordo. Incluso existían similitudes técnicas…

SEMEJANZAS ENTRE EL TITANIC Y EL TITÁN
Viaje inaugural en 1912 del Titanic.Insumergible. El Titanic fue uno de los transatlánticos de lujo más grandes del mundo (aprox. 269 metros, desplazando 53.000 toneladas, con 45.000 caballos de fuerza), y una vez fue descrito (casi como) “insumergible”. El Titán fue la embarcación flotante más grande y tratado como el mejor trabajo del hombre (aprox. 244 metros, desplazamiento de 75.000 toneladas, 40.000 caballos de fuerza), y fue considerado “insumergible”.

Número de hélices y mástiles. El Titanic tenía tres hélices y dos mástiles, igual que el Titán.

Botes salvavidas. El Titanic sólo contaba con veinte botes salvavidas, menos de la mitad del número requerido para la capacidad de pasajeros: tres mil, y el Titán contaba con (“tan pocos como la ley lo estime”) veinticuatro botes salvavidas, menos de la mitad del número requerido para la capacidad total de pasajeros: tres mil también.

Uno de los iceberg que se cree pudo ser con el que chocó el Titanic.Golpearon un iceberg. Desplazándose demasiado rápido, a 23 nudos, el Titanic golpeó un iceberg en la noche del 14 de abril de 1912, en el Atlántico Norte a 400 millas de distancia de Terranova. También en una noche de abril en el Atlántico Norte, a 400 millas de Newfoundland (Terranova), el Titán golpeó un iceberg mientras viajaba a 25 nudos.

Noticias sobre el hundimiento del Titanic.El insumergible hundido. El Titanic se hundió, y más de la mitad de sus 2.224 pasajeros perdieron la vida. El Titán también se hundió, y más de la mitad de sus 2.500 pasajeros (y tripulación) murieron, entre los que se encontraban algunas de las grandes fortunas del planeta y una importante representación de lo más selecto de la alta sociedad inglesa y estadounidense.

Pero, ¿acaso estos parecidos (y algunos otros de menor calado) prueban que Robertson pudo prever la tragedia del Titanic o bien cabe alguna otra explicación?

Los escépticos señalan que la cuestión de los nombres de ambos barcos pudo ser una simple coincidencia. La literatura clásica resultaba una materia mucho más cercana a los lectores de la época de Robertson de lo que puede ser hoy en día, de forma que mucha gente habría reconocido en la expresión “Titán” a uno de los gigantes perteneciente al panteón de las divinidades griegas. Durante mucho tiempo, el vocablo ha estado asociado a la idea de gran tamaño y poder, lo cual lo hacía singularmente apto para designar a un barco de grandes dimensiones.

Los detalles técnicos -incluyendo el tema de los compartimentos estancos que supuestamente hacían del Titán y del Titanic dos naves “insumergibles”- no habría significado problema alguno para Robertson, ya que conocía perfectamente los barcos. Comenzó su carrera en el mar siendo grumete y empleó diez años de su vida en la marina mercante. Más tarde escribió aproximadamente doscientos relatos centrados en el mar para publicaciones periódicas inglesas y norteamericanas.

Publicidad sobre el Titanic.Uno de los temas favoritos de la literatura del siglo XIX era la arrogancia tecnológica de la sociedad. Libros tales como Frankenstein, de Mary Shelley, en el cual un científico intenta crear vida en su laboratorio y concibe un monstruo, constituían los relatos más populares de aquellos tiempos. Robertson adaptó el tema a los constructores de barcos que, en su interminable competición para producir naves cada vez más grandes y veloces, prestaban poca atención a cuestiones prácticas de precaución como podía ser el número de botes salvavidas a bordo de los transatlánticos. Para acentuar aún más el drama, Robertson hizo que el barco de su relato fuese el más grande jamás construido.

Las colisiones con icebergs en el Atlántico Norte constituían un lugar común en la época en que Robertson escribió Futility y habitualmente ocurrían en primavera, cuando los icebergs navegaban a la deriva hacia el sur. De esta forma, abril era un mes en el que podía fecharse con bastante probabilidad un desastre marítimo novelado.

DIFERENCIAS ENTRE EL TITANIC Y EL TITÁN
-El Titanic golpeó el iceberg en perfectas condiciones de navegación, mientras que en Futility las condiciones climatológicas eran adversas.

Información del New York American sobre el balance de fallecidos en el hundimiento del Titanic.-Alrededor (numerosos historiadores han intentado ir ajustando con el tiempo y en base a sus investigaciones la cifra exacta, pero quizá esta no se sepa nunca realmente) de 710 personas del Titanic se salvaron, del Titán solamente trece.

-El Titanic se hundió mientras navegaba de Europa a los Estados Unidos (desde Southampton a Nueva York), el Titán iba en la dirección opuesta. Además, era el tercer viaje del Titán, mientras el del Titanic era su primero.

El RMS Titanic fue el segundo de tres hermanos, que formaban la clase Olympic, propiedad de la naviera británica White Star Line.-El Titanic fue el segundo de tres hermanos (que formaban la clase Olympic, propiedad de la naviera británica White Star Line), el Titán no tenía hermanos.

Pese a todo, con tamaño número de coincidencias de relieve a favor (y con ciertas similitudes incluso entre muchas de las discordantes), la historia no deja de tener su halo de misterio y, sin duda, un extraordinario encanto, por lo que no estará de más añadir que este oficial estadounidense escribió en 1914 una obra titulada ‘Más allá del espectro’, pronosticando una futura guerra entre Estados Unidos y Japón, incluyendo un ataque sorpresa del país nipón. La historia coincidiría perfectamente con el enfrentamiento de estos dos países en la Segunda Guerra Mundial y el ataque a Pearl Harbor.

El 24 de marzo de 1915, Robertson fue hallado cadáver en una habitación del hotel Alamac en Atlantic City, Nueva Jersey. Tenía 53 años de edad. Se cree que falleció de una sobredosis de yoduro de mercurio por problemas de corazón. Su cuerpo se encontró delante de una ventana abierta por la que, presumiblemente, estuvo mirando al mar hasta que sus ojos se cerraron definitivamente.

De este escritor, que nunca conoció el éxito, ya que sus libros no pasaron de ser pequeñas novelas, se dice que escondía algo enigmático y misterioso en su persona, y no pocos aseguran que su muerte fue un suicidio por las imágenes tan horribles que veía mediante sus predicciones.

El mágico encanto de las velas. Lo mismo son icono de relax y romanticismo que de la vida y la muerte. Están en todos los ritos, templos y hasta en los cumpleaños, porque de ellas depende que se cumpla un deseo. Siempre envueltas de un halo místico, ¿qué fuerza esconden esas pequeñas llamas que llevan una eternidad hechizando al hombre?

Los libros malditos. Una maldición ancestral pesa sobre algunos libros desde el momento mismo de su invención: a través de los siglos han existido siempre grupos o individuos empeñados en destruirlos. Así, cantidades ingentes del patrimonio cultural de la humanidad ha sucumbido a manos de estos exterminadores del conocimiento.

La Atlántida, el paraíso perdido. Una isla misteriosa y un pueblo fundador de una cultura brillante. El continente de la Atlántida continúa siendo uno de los enigmas más sorprendentes de la historia. Si es cierto que existió, fue una civilización como no ha habido nunca otra igual. ¿Hubo algo de verdad? ¿Encontraremos algún día restos que den sentido a los testimonios?




MUY IMPORTANTE: Revista CAOS se define a sí misma como una web solidaria, es por ello que desinteresadamente deseamos lanzar una campaña de concienciación de nuestros corazones. Observamos con desasosiego que estamos perdiendo humanidad. Salvo en situaciones muy concretas de gran resonancia mediática, cada vez nos cuesta más mostrar afecto por el desconocido, ofrecer ayuda si a cambio no vamos a sacar una contrapartida por pequeña que esta sea… y resulta intolerable. No podemos hacer de este mundo algo tan horrible, tan egoísta, tan frío, tan falto de vida, por ello animamos a todo aquel que visita nuestra página a una reflexión sincera que le empuje a activarse y participar en alguna asociación de ámbito local que ayude a los más necesitados, a los faltos de recursos, ancianos, niños, discapacitados, enfermos terminales, que se preocupe por el cuidado del medioambiente, en contra de la crueldad con los animales… Y no hablamos sólo de dinero: dona ropa, sangre… levanta la vista, deja el teléfono móvil por un rato y ofrece tu tiempo, amistad, apego, conocimientos profesionales… No hacemos publicidad de ninguna entidad en concreto para que cada cual escoja aquella que le haga sentir más a gusto y de ese modo asuma la causa ajena como propia. Estamos seguros que si cada uno de nosotros pone un pequeño granito de arena en su entorno, todos juntos, por extensión, haremos de este planeta un lugar mejor, un rincón del cosmos donde realmente merezca la pena vivir; y de paso erradiquemos ese mal humor perpetuo, esa falta de educación y ausencia de empatía que inunda las calles de nuestros barrios y ciudades. En nombre de todas esas personas a las que a diario regalas lo mejor de ti mismo y la mayor de tus sonrisas, de corazón: muchas gracias.

Deje su opinión

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

dos × uno =