Chicas, ¿cómo saber si es tu chico ideal?

Tu chico ideal es aquel que te busca, el que se preocupa por ti. Una persona que siempre se da a conocer porque no puede ocultar indefinidamente sus sentimientos.

Chicas, ¿cómo saber si es tu chico ideal?

El amor es un misterio, a veces caprichoso, otras resbaladizo. Y para reconocer dónde está escondido hay pistas infalibles, trucos eficaces, secretos que descubrirás con facilidad. El amor es, en fin, la obligación que todos tenemos de ser felices. O, mejor, el derecho a no pasarlo mal. Un misterio, maravilloso y enigmático, sobre el que se han escrito toneladas de páginas y sobre el que se seguirán escribiendo. Y como lo primero es lo primero, he aquí la respuesta a una gran pregunta: ¿cómo encontrarlo?

No hay relación ideal si no hay sentimientos que se correspondan. Lo importante es lo que sintáis los dos, tú y él.Como cada persona es un mundo, las posibilidades de combinación entre unos y otros son prácticamente infinitas. Ese es su primer misterio. Y por eso nos resulta tan fácil rendirnos a sus pies. Por principio, tu chico ideal es aquel que con su sola presencia te hace estremecer, desde arriba a abajo. No hacen falta más explicaciones: el corazón te late a mil por hora y aunque te ruborices no te pierdes ni uno de sus movimientos. Claro que un chico ideal lo puede ser sólo durante un tiempo. Si desaparece la emoción del primer momento no hay más solución que seguir con la búsqueda. El amor también es química. Fíjate en las reacciones fisiológicas de tu cuerpo. Es el lenguaje más universal para descubrir si estás ante Él.

CHICO IDEAL, CHICO NERVIOSO
Tu chico ideal es aquel que te busca, el que se preocupa por ti.Tu chico ideal es también aquel que te busca, el que se preocupa por ti. Una persona que siempre se da a conocer porque no puede ocultar indefinidamente sus sentimientos. Y es que no hay relación ideal si no hay sentimientos que se correspondan. Lo importante es lo que sintáis los dos, tú y él.

OLVÍDATE DE COMPLEJOS
No te sorprendas si te digo que tu peor enemigo eres tú misma. Sobre todo en cuestiones amorosas. La explicación es sencilla: ¿quién no tiene un ídolo?, ¿quién no se quiere parecer a este o aquel personaje público?, ¿quién no ha sentido alguna vez celos de los demás? Para encontrar a tu pareja debes aprender a aceptarte tal y como eres. ¡Fuera complejos! ¡Envíalos a las antípodas! Cada uno es como es. Huye de aquellos que pretendan cambiarte. No te están respetando. Te quieren moldear a su imagen y semejanza. Y eso no es amor. Graba en tu memoria estas cinco palabras: “Nada ni nadie es perfecto”. Y hazlo con letras de fuego. Un complejo es el resultado de la falta de seguridad en ti misma. Y no puedes pretender conquistar a nadie si te muestras más insegura de lo normal. Quien pisa fuerte pisa dos veces, aunque eso no quiere decir que debas aplastar a nadie. Un truco que nunca falla es aprender a reírse de uno mismo. ¡El sentido del humor y el amor son primos hermanos!

UNA SEDUCTORA
A Él le encontrarás si antes te encuentras a ti misma. Eso quiere decir que estás obligada a saber quién eres en realidad. Y si te engañas no habrá forma de salir adelante. A partir de entonces el siguiente paso es lógico: ¡gústate, ponte guapa y atractiva, cuídate y hazte seductora! Le gustarás a distancias siderales y se te acercará sin mayores esfuerzos. Los dulces atraen a los golosos. Si para conquistarle te planteas un cambio radical de look corres el riesgo de caer en la chapuza. El peor complejo es no estar segura de qué te favorece. O creer que nada hay que te sienta bien. No es cierto. Los complejos se combaten frente a frente, sin miedo a escuchar las verdades que duelen.

Tus amigas (de verdad) serán siempre unos aliados imprescindibles. Tu felicidad será también la suya.Tus amistades son aliados imprescindibles para descubrir cómo te ven los demás. Si no coincide con lo que tú deseas plantéate el cambio, ¡pero nunca te obsesiones! Un chico que no merece tu atención es aquel que sólo se fija en tu aspecto exterior. Ya sabes. La belleza que vale es la interior. Y el amor no necesita seda ni lentejuelas para triunfar. Las apariencias no engañan, sólo son apariencias. Si le conquistas con triquiñuelas complicadísimas, con sofisticación y discursos calculados el engaño siempre se acaba por descubrir.

LOS OTROS COMPLEJOS
Pero todo no van a ser complejos “negativos”. Los hay también “positivos”, como creerse en posesión absoluta de la verdad, ser demasiado soberbia o rozar el ridículo. Dime de qué presumes y te diré lo que no tienes. Es casi imposible encontrarle si lo asustas antes con tus complejos de superioridad.

YA SÓLO PIENSAS EN ÉL
Desear está al alcance de todo el mundo, amar sólo a mano de quien sabe que lo que de verdad vale la pena cuesta un esfuerzo.Si su nombre, su presencia, su recuerdo y hasta su olor se convierten en una obsesión ten por seguro que eres “víctima” de un agudo, intenso y sanísimo ataque de amor. La prueba más evidente de que ese sentimiento ha calado hondo es no poder quitártelo ni un solo instante de tu mente. Concentrarse será un suplicio, pensar en otra cosa radicalmente distinto una utopía. Imposible imaginar tu existencia sin tenerle cerca, sin verle aunque sea sólo unos segundos al día. En esa fase el amor es como un virus que recorre todo tu cuerpo a gran velocidad y que se apodera de él a pesar del antibiótico del sentido común y las cataplasmas que en forma de consejos te darán tus conocidos. El amor te ha transformado ahora de la cabeza a los pies. Quien no lo sepa creerá que te has vuelto como tonta por arte de magia cuando la verdad es todo lo contrario, simplemente estás enamorada. Felicidades.

UN LUJO QUE NO SIEMPRE SE TIENE
El amor es un lujo que no se posee cuando uno quiere, pero para el que hay que estar preparada. Pensar insistentemente en él y en lo que harías a su lado es la prueba más evidente del inicio del amor. Superar esa etapa no es difícil pero no tengas prisa. Cuando todo eso haya pasado quizás lo añores.

CÓMO SABER SI LE GUSTAS
A poco que se haya fijado en ti lo que está claro es que a él le gustas. Lo que no sabes es hasta cuánto. Es un suicidio someterlo a una prueba para medir la intensidad de su amor. Eso se descubre con el tiempo. Y si le gustas, ¿de qué forma puedes asegurarte del todo? Sin que nadie te lo diga seguro que eres capaz de improvisar mil maneras de saberlo. La más común es aquella típica de preguntarle a un amigo qué dice de ti, etc… Pero el amor peca siempre de incrédulo, y tú aún no estarás completamente segura.

Si tan segura estás de que le gustas las palabras sobran. Un beso lo dice también todo. Su reacción te dará la razón.El chico puede ser tímido o extrovertido. Simpático o callado. Conocido o completamente desconocido. Las circunstancias son tan variadas que te corresponde diseñar un “plan de comprobación” propio lo más preciso posible. Imagina por un momento que eres un espía y de que lo que se trata es de averiguar una información clasificada como secreto de estado. A ti, sin embargo, no te valen métodos de película, como intervenir líneas telefónicas o hacer fotografías. Entonces ve directa al grano. Si él también te interesa a ti lo primero es contactar de una forma u otra: invitarle a salir con tu pandilla o coincidir en clase puede ser una manera de tantas. A partir de entonces fuerza algún tipo de juego inocente del estilo “verdad y mentira” o algo parecido. Vale que explicado así parece complicadísimo pero para el amor de verdad nada lo es. Nadie te impide, además, ser más contundente con la situación y preguntárselo con todas las letras: “¿Yo te gusto?”. Pero si lo haces así y él es un poco tímido al minuto lo tendrás a varios kilómetros de distancia. Tú verás, tú manejas todos los datos para valorar qué opción puede ser la más acertada en tu caso. Lo sutil y más excitante son las pistas ambiguas: el juego de miradas, el “me ha dicho esto o aquello”, y hasta los mensajes secretos. Los más románticos pueden incluso sentirse incitados a escribir alguna carta de amor, esos escritos cargados de pasión que ponen los pelos de punta. Ha habido enamorados tan inspirados que utilizaron la poesía para decir con arte lo que no se atrevieron a decir de una forma más directa. Claro que en algún momento u otro tendrás que dar el paso definitivo. Si tan segura estás de que le gustas las palabras sobran. Un beso lo dice también todo. Su reacción te dará la razón.

DESCONFÍA DE LAS DECLARACIONES PÚBLICAS
Un “amigo” que no te quiera del todo bien puede verse tentado a jugarte una mala pasada. No sería la primera vez que alguien se aprovecha del desasosiego de un corazón enamorado que todavía no se ha declarado para burlarse por el simple hecho de echarse unas risas a tu costa o por envidia. Él o ella saben que vas detrás de un chico y como ninguno de los dos os decidís a dar el salto jugará al gato y al ratón. ¿Cómo? De mil formas. Por ejemplo, haciéndose pasar por uno de vosotros y realizando alguna pintada tipo “Fulanita quiere a Zutanito” o similar. Desconfía de las declaraciones públicas de ese estilo. Cuando dos se gustan, buscan averiguar si la pasión es recíproca, por lo que ten cuidado en quién confías tus sentimientos cuando busques apoyo o consejos de algún tipo. Podrían aprovecharlos para hacerte daño, para cobrarse viejas deudas pendientes que tú ni sabías existían… o simplemente para gastarte una broma pesada o ridiculizarte en público. Lamentablemente siempre hay gente cruel, celosa o vengativa a nuestro alrededor y debemos andar ojo avizor. Recuerda que: “A quien dices tu secreto, haces tu dueño”.

CÓMO SABER SI ES AMOR O SIMPLE ATRACCIÓN
Se desea con los ojos, y se ama con el corazón.Amor y deseo. Las dos caras de la misma moneda. ¿Dónde empieza uno y acaba el otro? Es verdad que sin el deseo no hay amor pero también que el amor de verdad no es sólo deseo. Desear es muy sencillo: sólo se necesita tener a la persona. Amar, en cambio, es más complejo: hace falta estar dispuesta también a sufrir un poco. El deseo desaparecerá tan rápido como llegó. El amor, en cambio, siempre va a dejar secuelas, consecuencias. El primero busca el placer inmediato, el segundo la felicidad estable y a largo plazo. En un solo día cualquier persona puede llegar a desear infinidad de cosas y de personas. El amor es más exquisito, más selectivo. Se desea con los ojos, y se ama con el corazón. La química del deseo es instantánea, la del amor hay que elaborarla con elementos más complejos. Por capricho se puede desear, pero nunca amar. De lo deseado te hartas enseguida, del amor nunca. El deseo es el sueño, el amor la luz del día. El deseo exige satisfacción inmediata, el amor es posible incluso en la distancia. Comer y saborear. Desear está al alcance de todo el mundo, amar sólo a mano de quien sabe que lo que de verdad vale la pena cuesta un esfuerzo. Comer es desear, saborear es amar. Las prisas acompañan al deseo, amor requiere descansos y tiempo, mucho tiempo. El deseo busca usar, el amor poseer. Uno es egoísta, el otro obligatoriamente solidario. Se desea en soledad y se quiere en compañía, por eso al amor se le reconoce en la figura de otra persona y el deseo no lo encontrarás más que en ti mismo. Quien desea no sufre, sólo espera. Quien ama no sólo sufre sino que además ofrece. El deseo es exigente, el amor obliga. Del deseo se puede llegar a pasar al amor pero el camino inverso es imposible. Quien amó ya nunca podrá sólo desear. El tiempo borra los deseos, el amor más lejano es un recuerdo dulce. El deseo es sólo una melodía. El amor una bella balada. Es más cómodo y vacío desear que amar. El que desea no comprende el amor. El que ama comprende con naturalidad el deseo. La atracción es efímera, el amor una larga aventura. Es imposible desear y amar a la vez, pero amar y desear es lo más normal del mundo. La atracción es sólo un complemento del verdadero amor, ese que todo lo espera y desea. Las formas de amor son infinitas, las del deseo una y única.

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