Feng shui

Arte que trata de comprender la conexión mágica existente entre el ser humano y las energías que nos rodean en base a tres principios: todo está vivo, todo está relacionado y todo cambia.

Feng shui

Que el ambiente que nos rodea influye y mucho sobre nuestro bienestar diario no es un asunto nuevo. De hecho, una disciplina china, el feng shui, gestada a partir del estudio de diferentes energías terrestres tales como el magnetismo, la orografía (“el relieve”), la climatológica, la influencia astral, etc. y de qué manera influyen sobre las personas, lleva mucho tiempo estudiando esta clara relación. Occidente va poco a poco descubriendo este arte ancestral y lo aplica en el diseño y decoración de oficinas y viviendas con mejoras efectivas en el bienestar de sus ocupantes. Y es que tras descubrir el yoga, el taichí y la meditación zen, volvimos a mirar al lejano Oriente en busca de soluciones para los problemas de la modernidad. En este caso son los edificios los que necesitan un toque de sabiduría milenaria que convierta nuestros espacios cotidianos en lugares agradables donde vivir y trabajar mejor.

¿QUÉ ES EL FENG SHUI?
La entrada de una casa debe ser amplia y acogedora, nunca debe estar bloqueada por objetos, y con uno o varios elementos que resalten y nos hagan sentir bienvenidos.El feng shui (o geomancia), que en chino significa literalmente “viento y agua”, es un arte que estudia la relación entre una construcción y su entorno natural para conseguir la armonía y el bienestar de sus ocupantes. Nació en China hace tres mil años a partir del famoso I Ching, el libro de la sabiduría. Se basa en la observación de los elementos naturales del lugar (orientación magnética, vientos dominantes, agua, vegetación, etc.) y de las expectativas y personalidad de los ocupantes del edificio.

Son muchos los edificios construidos según los principios del feng shui. En Hong Kong, por ejemplo, abundan rascacielos, como el del Banco de China, que siguen estos preceptos en su arquitectura y decoración.

¿PARA QUÉ SIRVE?
El feng shui afirma que la naturaleza y la Tierra son entidades vivas, y asegura que para alcanzar la felicidad los seres humanos deben integrarse adecuadamente en la naturaleza. Dentro de este contexto, el feng shui considera que la superficie de la Tierra es un espejo, si bien oscuro, que recibe las influencias astrológicas del firmamento. Gracias a ello, los expertos pueden reconocer o calcular las características terrestres portadoras de corrientes benévolas o malévolas. Las fuerzas positivas, por ejemplo, están asociadas a líneas retorcidas y sinuosas (como un río), mientras que las líneas rectas tienden a generar o reflejar influencias negativas.

El objetivo principal del feng shui es mejorar la salud física y el bienestar psicológico de las personas que ocupan un edificio.El objetivo principal del feng shui es mejorar la salud física y el bienestar psicológico de las personas que ocupan un edificio. Se ha demostrado que algunos edificios con mal feng shui pueden influir en sus ocupantes y producir alteraciones del sueño y cansancio. En cambio, el equilibrio que logra un buen feng shui soluciona estos problemas y produce una mayor vitalidad que mejora, por ejemplo, la productividad de los empleados de una empresa.

CONSEJOS PARA APLICAR EL ARTE DE LA ARMONÍA
Para dominar el feng shui se requieren años de estudio y un buen dominio del uso de colores, números, símbolos de animales y los cinco elementos (tierra, agua, fuego, metal y madera) para producir de esta manera una armonía y equilibrio real en nuestro entorno. Hay, sin embargo, una serie de reglas básicas que podemos aplicar en nuestro hogar sin mucho esfuerzo y, si tenemos la oportunidad, también en nuestro lugar de trabajo:

Evitar objetos puntiagudos y líneas rectas. Propagan mal la energía, ya que apuntan de forma acusadora o agresiva a nivel inconsciente.

-Situar en la parte delantera de la casa, el salón y el comedor; y en la trasera, los dormitorios, procurando que toda la casa esté bien iluminada y ventilada.

El orden y la limpieza hacen que la energía fluya armónicamente. No se deben acumular objetos inútiles. Y para la limpieza de los muebles es mejor usar aceites de aromas que perduren en el ambiente como el cedro, rosas, jazmín.

Los espejos no deben estar frente a puertas y ventanas ya que reflejan la energía impidiendo que fluya.Los espejos no deben estar frente a puertas y ventanas ya que reflejan la energía impidiendo que fluya. (Y las ventanas y puertas no deben estar alineadas entre sí pues dejan escapar la energía.)

-Si nuestro hogar dispone de varios niveles o muchas escaleras, la energía tenderá a desestabilizarse constantemente. Para estabilizarla se pueden colocar algunas plantas en la parte baja que son excelentes también para los rincones y para suavizar o eliminar esquinas. Al llegar al final de una escalera, conveniente será ver algo agradable que nos guste, un cuadro o alguna imagen que nos reciba de buen grado.

-Las plantas secas o en mal estado han perdido su vitalidad, por lo que será muy conveniente retirarlas. Elija plantas para decorar de color verde y cuyas hojas en lo posible sean redondas, y si le agradan las flores coloque rosas, cartuchos, gladiolos, o exóticas.

Para potenciar el amor y las relaciones sexuales usaremos pares de objetos, por ejemplo, dos cisnes decorativos, dos mesitas de noche, un cuadro con una pareja.

-Los corredores y vestíbulos que carezcan de luz natural han de estar abundantemente iluminados con luz artificial (o velas, espejos…), tratando de tenerlos descongestionados, permitiendo el paso de las personas y de la energía en forma generosa.

-Las puertas de los baños deberán mantenerse cerradas, y las tapas de los inodoros bajadas, así evitaremos que se escapen las oportunidades.

-La entrada (de una casa u oficina) debe ser amplia y limpia. Nunca debe estar bloqueada por objetos, ornamentos o grandes macetas. Igualmente debe ser acogedora, con uno o varios elementos que resalten y nos hagan sentir bienvenidos.

En el dormitorio la cabeza de nuestra cama debe apuntar hacia el norte o este y poder verse la puerta de entrada desde la misma.-En una oficina, los asientos deben estar situados de manera que se pueda ver la puerta de entrada. Si se trata de un dormitorio, las camas deben seguir este mismo proceder pero orientando estas de forma que nuestra cabeza apunte hacia el norte o hacia el este. El sueño debe ser reparador y revitalizante por lo que será necesario evitar tener objetos tirados por la cama y no guardar cosas debajo de la misma.

Si nos mudamos a una casa nueva, no la llenaremos inmediatamente de muebles y pertenencias, sino que iremos tomando contacto con el lugar poco a poco. Y habrá que elegir un punto central a partir del cual girará el resto de la decoración y distribución del hogar. Si nos mudamos a una casa usada, previamente haremos una limpieza a fondo, tanto en un sentido físico como en el plano etérico, con sándalos, aceites o aromas que nos hagan sentir bien.

El feng shui considera cinco tipos básicos de energía relacionados con cada uno de los puntos cardinales.-Ya hemos visto que el feng shui considera cinco tipos básicos de energía relacionados con cada uno de los puntos cardinales: fuego, tierra, metal, agua y madera. Así, el sur representa el fuego; este y sudeste la madera; oeste y noroeste el metal; el norte el agua y el sudoeste y nordeste la tierra. Pero el color también influye positiva o negativamente. Así, una fachada al sur se beneficiará del rojo, el color del fuego; al norte será el color azul o negro; este y sudeste el verde; oeste y noroeste el blanco; y por último, el nordeste, está ligado al color amarillo y los colores terrosos.

No sirve de nada usar alguno de los principios del feng shui de forma aislada si el resto de la decoración no va a estar planificada de la misma manera.-Finalmente, no sirve de nada usar alguno de los principios del feng shui de forma aislada si el resto de la decoración no va a estar planificada de acuerdo con el resto de los principios orientales. Recordando siempre que los ciclos de energía también cambian, se renuevan. Por esta razón, nuestro hogar, debe registrar esos cambios en la decoración y en su distribución. Por ello, cuando sienta deseos de cambiar los objetos y muebles de lugar hágalo confiando en su instinto y buen gusto, esto renovará energías y colocará tu evolución a la altura de tu crecimiento interior. Dejar las cosas por mucho tiempo en el mismo sitio produce estancamiento y monotonía, además que cuando se mueven los enseres de lugar se hace una limpieza profunda que nos beneficiará en salud, estado de ánimo, sueños, etc.

CONCLUSIONES
Como vemos, el feng shui no trata más que comprender la conexión mágica que existe entre el ser humano y las energías que rodean a este en base a tres principios básicos: todo está vivo, todo está relacionado y todo cambia.

El valor que nosotros le damos a las cosas no puede superarlo ninguna regla. Conveniente será, pues, rodearse de los objetos que uno ama, de nuestro propio mundo.Lo más conveniente será rodearse de las cosas que uno ama, de su propio mundo. Una concha especial recogida casualmente en la playa, una piedra que nos llamó la atención en el monte, un regalo que nos hizo en determinada ocasión cierta persona estimada… el valor que nosotros le damos a las cosas no puede superarlo ninguna regla. Así que procure rodearse de las cosas que para usted tienen auténtico valor o son estimulantes y descarte aquellas otras que no le acaban de gustar o le dan malas vibraciones. En el feng shui hay que ir probando las cosas poco a poco y, si algo nos gusta o funciona, lo dejamos, en caso contrario, lo cambiamos. Nada mejor que dejarnos fluir y experimentar cómo nos sentimos en cada situación. Por eso, no conviene hacer muchos cambios a la vez, sino llevarlos a cabo gradualmente.

Teniendo en cuenta estas conclusiones, seguramente ahora entenderemos mejor lo que sigue…

LOS ELEMENTOS DEL ZODIACO Y SUS HOGARES
¿Por qué le gustan tanto esas horribles cortinas que le regaló su madre? ¿Qué encanto encuentra en ese viejo y raído sofá? ¿De dónde le viene la pasión por el diseño minimalista? ¿Y ese desesperante sentido del orden? La respuesta, sin duda, está en los elementos del zodiaco. Encuentra tus motivos y los de tus más allegados…

Signos de fuego (Aries, Leo y Sagitario). La individualidad de los signos de fuego requiere de rincones íntimos y privados donde puedan sentirse a sus anchas. Un sillón cómodo con una televisión enorme o una buena biblioteca pueden bastar, pero lo que más les gustaría es tener una habitación donde retirarse. Esta apariencia hosca no impide que su energía e intuición les haga sentir cómodos con una decoración moderna y colores alegres.

Signos de aire (Libra, Acuario y Géminis). Sus zonas favoritas de la casa son las comunes y es en el salón o en la cocina, cuanto más grandes mejor, donde pueden desarrollar su gusto por la compañía y la comunicación. Prestan especial atención a la disposición de los elementos y objetos de la casa puesto que necesitan amplitud y libertad de movimientos. Su mejor baza para conseguirlo es el orden por lo que disfrutan con una decoración cálida pero sobria.

Signos de tierra (Capricornio, Tauro y Virgo). La practicidad de los signos de tierra exige una distribución muy racional de los espacios. Todo ha de estar a mano y en su sitio, lo que en ocasiones les hace parecer un tanto obsesivos con el orden y produce espacios algo desangelados. En cuanto a la decoración la justa y necesaria: cuanto más sencillo mejor.

Signos de agua (Cáncer, Escorpio y Piscis). Buscan la emoción hasta en su propia casa. Un impulso creativo irrefrenable que pueden plasmar bien en la decoración de los dormitorios o en la del salón. Son autodidactas e intuitivos en sus gustos y no dudan en buscar ellos mismos las soluciones a sus espacios. Tienden a decorar profusamente y valoran más la calidez de los objetos barrocos que la frialdad de los minimalistas.

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedInShare on TumblrShare on RedditShare on StumbleUponPin on PinterestShare on VKEmail this to someonePrint this page

El "cómo me llamo" marca nuestra vida. El nombre es nuestra tarjeta de presentación, aquello que para bien o para mal nos distingue de la masa. Nos singulariza aunque, a veces, en demasía. Lo que para unos es motivo de orgullo, parte esencial de su ser, incluso un fragmento de su propia alma, para otros es una pesada carga difícil de llevar y dura de soportar.

Los libros malditos. Una maldición ancestral pesa sobre algunos libros desde el momento mismo de su invención: a través de los siglos han existido siempre grupos o individuos empeñados en destruirlos. Así, cantidades ingentes del patrimonio cultural de la humanidad ha sucumbido a manos de estos exterminadores del conocimiento.

Viejas canciones. Siempre están ahí: rondando en las veredas o en los patios de las escuelas, repetidas día tras día, sufriendo un proceso de trasvasamiento de generación en generación, pero conservando toda la esencia y la pureza del mensaje. Cuando uno las escucha, los recuerdos se afanan por rescatar los años pasados y volver a esos días.




Sobre Loli Álvarez

Tarotista titulada con muchos años de experiencia. Tiradas y cursos de tarot en consulta privada (horas concertadas). Barcelona (España). T. 722 26 32 84

Más

Ver sus artículos

Deje su opinión

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

5 × tres =