Grecia clásica literaria (nociones generales)

La tragedia y la comedia clásica griega. Homero, Hesíodo, Esquilo de Eleusis, Sófocles, Eurípides, Aristófanes, Menandro... y lecturas recomendadas.

Grecia clásica literaria (nociones generales)

Si el mayor objetivo de las literaturas orientales primeras consistió en hacer simple exposición de mitos y de creencias, Grecia, en el milenio último (a. de J. C.), inspirada por el logos, o idea creadora, genesíaca, se desprendió de la tutela de las divinidades míticas para imponer la conciencia del hombre libre, capaz de obrar independientemente, y capaz, por ello, de crear una forma de expresión literaria en consonancia con su desarrollo humano. Impera, pues, la conciencia individual al tiempo que se producen las luchas políticas con el Oriente.

EL HELENISMO
(Desde el año 330 a. de J. C.) A raíz de las conquistas de Alejandro, el Occidente romano y el Oriente asiático, desde la India hasta China, absorben la cultura griega, sin que ello signifique, empero, que tales pueblos olviden sus culturas míticas. Pero la influencia griega resulta notable.

Homero
Busto de Homero. Mármol, copia romana de un original helenístico del siglo II a. de C.Surge su nombre en los comienzos de la literatura griega. Es, ciertamente, el padre de su poesía. Vivió alrededor del año 800 a. de J. C. y se le atribuyen las dos obras más significativas de tal periodo: ‘La Ilíada’ y ‘La Odisea’. Compuso, también, además de las mentadas obras epopéyicas, himnos, poesía mítica, fábulas y leyendas. Al separar el mundo del mito, creó, por primera vez en la literatura universal, un conjunto poético hecho con el dolor, con la fragilidad, y con la esperanza y la concepción de la belleza de los hombres.

Hesíodo
Otra gran figura poética (alrededor del año 700 a. de C.), continuador del camino emprendido por Homero. En su obra principal, la titulada ‘Teogonía’, ordena sistemáticamente el mundo mítico heleno y añade al lenguaje de Homero un contenido filosófico doctrinal. Componiendo en versos hexámetros (de seis pies), explica cómo de un caos inicial surgen la tierra, los dioses, el cielo, los hombres, bien regido todo ello por Zeus. Denuncia, también, la corrupción de la nobleza que en tiempos de Homero fuera impulsora del cambio civilizador.

Arquíloco de Paros
Es el primer gran maestro de la elegía y de la poesía yámbica (vivió hacia el año 650 a. de C.). Sus versos, frecuentemente, son desvergonzados y expresan un demoníaco sentimiento de aventura y de libre albedrío humano. Se hizo famoso en la Antigüedad y pasó a la posteridad como personaje polémico a través de Plutarco. Sus obras fueron igualmente controvertidas, tanto por sus ataques virulentos contra variados personajes y su habilidad para crearse enemistades, como por contradecir con algunos de sus versos los valores bélicos de la época. Nietzsche lo cita como el primer artista “subjetivo”, cuyos versos, según este filósofo, no proveen conocimiento, por lo cual podría ser “el auténtico no artista”.

Teognis de Megara
(Hacia el año 500 a. de C.) Autor de ‘Los dísticos de un desterrado’, en los que pugna por el imperio de la dignidad. De estilo enérgico y realista. Ante las inminentes guerras médicas, proponía el carpe diem: no consideraba la guerra como un asunto patriótico, sino como una fastidiosa interrupción de la vida cotidiana.

Alceo de Lesbos
(Alrededor del año 600 a. de C.) Compositor de canciones báquicas que revelan la alegría de vivir, y, a la par, la fragilidad del alma humana.

Solón
(Atenas 640-558 a. de C.) Estadista ateniense y uno de los “Siete Sabios de Grecia”. Ve en la comunidad humana un conjunto libre y democrático. Sus elegías políticas no pudieron evitar, sin embargo, la tiranía de Pisístrato. Como poeta, dirigió a sus conciudadanos poemas de elevada inspiración cívica. Su nombre ha quedado unido a la reforma social y política que produjo el progreso de Atenas. En 594 fue nombrado arconte (un cargo público) y modificó la constitución y la economía atenienses: reestructuración de las clases censatarias -que creó un nuevo equilibrio social basado en la solidez de una clase media de pequeños y medianos propietarios-, y nuevo sistema de designación de los magistrados; ambas medidas acabaron con el imperio de las grandes familias. Su obra más original fue la creación de la bulé (una asamblea restringida de ciudadanos encargados de los asuntos corrientes de la ciudad) y la heliea (el Tribunal Supremo de la antigua Atenas), que sustrajeron a los eupátridas (nobles) la exclusividad en los asuntos públicos. Solón sentó las bases de lo que más tarde sería, a partir de Clístenes, la democracia ateniense. Sus versos son más significativos desde el punto de vista histórico, como testimonio escrito de su pensamiento y reformas, que desde el estético.

Safo de Lesbos
(Lesbos 625-586 a. de C.) Supone el más alto florecimiento de la lírica melódica y de la canción individual. Incitadora de muchachas, que, consagradas a las musas, se preparaban para su misión ulterior como mujeres libres y autosuficientes. Tuvo un éxito inmenso en la Antigüedad; se acuñaron monedas con su efigie y sus nueve libros de poemas fueron admirados por Horacio y Ovidio. De ellos solamente se conservan 650 versos en los cuales, inspirándose en temas populares de su isla natal y creando ritmos nuevos (estrofa sáfica), evoca el amor, la muerte y la belleza.

Anacreonte
(Alrededor del 572-488 a. de C.) Poeta jónico compositor de canciones amorosas y de juventud, impregnadas del mismo fuego amoroso que consumía a Safo. Cantos a la vida y a los placeres efímeros, que inspiraron la llamada poesía anacreóntica del renacimiento y a los poetas del s. XVIII.

Píndaro
(Hacia el año 518-438 a. de C.) Gran lírico coral de Tebas, fiel a las formas tradicionales. Venera a los muertos y saluda a los vencedores en los Juegos Olímpicos. Pertenecía a la ilustre familia de los Égidas y se cree que fue discípulo del flautista Escopelino y de las poetisas Corinna y Mirtis. Hacia 476 marchó a Sicilia, a la corte de Terón y a la de Hierón, y murió colmado de honores. Cultivó todos los géneros del lirismo coral: himnos, peanes, ditirambos, trenos, partenios, etc. La única colección que ha llegado hasta la actualidad es la de epinicios u odas triunfales, en honor de los atletas vencedores de los Juegos. Tras una rápida relación de las circunstancias de la victoria, Píndaro desarrolla, mediante un relato mítico, una verdad religiosa y moral: la gloria se presenta unida a la virtud, cuya manifestación sería la victoria, posible gracias a la intervención del poder divino.

Simónides
(Yulis, isla de Ceos 556 – Siracusa o Agrigento 468 a. de C.) Cantor vagabundo. Uno de los creadores del treno y de la oda triunfal. Autor del epitafio dedicado a los espartanos caídos en las Termópilas. Se suele recordar bastante en poética su afirmación de que “la poesía es pintura que habla y la pintura poesía muda”, lo que se considera origen del tópico horaciano de ut pictura poesis (como la pintura así es la poesía). También es el autor de una famosa definición de justicia, según la cual esta es “la obligación de dar a cada uno lo que se le debe”. La tradición le atribuye haber sido el primero en cantar a hombres, no a dioses ni héroes; en este sentido también lo singulariza el saber humanizar los mitos como ningún otro poeta griego.

Baquílides
(Nacido en la isla de Ceos, alrededor del año 500 a. de C.) Discípulo de Simónides. Su poesía está impregnada de nostalgias y de lamentos por el antiguo orden perdido. Autor de odas triunfales, peanes y ditirambos, fue, con un estilo más preciosista, claro y sincero, el rival de Píndaro.

LA TRAGEDIA CLÁSICA
Esquilo de Eleusis está considerado como el primer gran representante de la tragedia griega.Sin duda, fue Esquilo de Eleusis (525-456 a. de C.) quien descubrió la tragedia a la literatura universal. Al llevar a la escena a un segundo actor, fundó la forma clásica del drama. Autor de trilogías, entre las que destacan las tituladas ‘Las suplicantes’ y ‘Los siete contra Tebas’. Autor de la primera figura trágica de la literatura universal: Edipo. Compuso también ‘La Orestíada’ y ‘Agamenón’. En ‘Las euménides’ salva a Orestes, que se había vuelto loco en su afán de conciliar las pretensiones contradictorias de los poderes divinos.

Sófocles
Sófocles. De toda su producción literaria sólo se conservan siete tragedias completas que son de importancia capital para el género.(496-406 a. de C.) Segundo gran trágico griego. Fiel a los antiguos dioses y notable político. Autor de ‘Áyax’, ‘Electra’, ‘Edipo Rey’, ‘Antígona’, ‘Filoctetes’ y ‘Edipo en Colono’. Contraviene a Esquilo al cargar el acento en la ejecución trágica de la voluntad divina. A través del arte, quería infundir su ideal a un pueblo desgarrado por las luchas de los partidos y amenazado por la ruina.

Eurípides
Busto de Eurípides. Mármol, copia romana de un original griego.(480-406 a. de C.) Compenetrado con los sofistas, que aseguraban era el hombre la medida de todas las cosas, en él se entremezclan, sin embargo, el mito y el intelecto. Compuso la sátira ‘El cíclope’ y las obras ‘Las bacantes’, ‘Orestes’, ‘Ifigenia en Áulide’, ‘Electra’ y ‘Heracles (Hércules) furioso’, entre otras. Gran renovador del teatro dramático griego, es conocido principalmente por haber reformado la estructura formal de la tragedia ática tradicional, mostrando personajes como mujeres fuertes y esclavos inteligentes, y por satirizar muchos héroes de la mitología griega. Sus obras parecen modernas en comparación con las de sus contemporáneos, centrándose en la vida interna y las motivaciones de sus personajes de una forma antes desconocida para el público heleno.

LA COMEDIA
Busto de Aristófanes.El primer gran genio de la comedia fue Aristófanes (445-386 a. de C.), y su rasgo más característico es la crítica al Estado, tal y como hicieran Cratino y Eupolis a mediados del siglo V a. de C. Autor de ‘Los acarnienses’, de ‘Las nubes’ (en donde critica también a los sofistas). Hace gran burla de Sócrates. Compuso igualmente las obras tituladas ‘Las avispas’, ‘Lisístrata’, ‘Las aves’ y ‘La asamblea (popular) de las mujeres’. Como curiosidad, el gesto obsceno de levantar el dedo corazón, que muchos creen contemporáneo, aparece ya en Las nubes. En esa comedia un rústico al que le hablan de un tipo de verso llamado dactílico (en griego: δάκτυλος [dáktylos], ‘dedo’) yergue el mayor y pregunta: “¿Cuál… este?”, con lo que seguramente despertó las risas del público.

Menandro
(Atenas 342-292 a. de C.) Poeta y autor de comedias. De sus más de cien piezas compuestas, no se conservan sino algunos fragmentos. Ofrece una visión realista del hombre. Fue imitado por los romanos Plauto y Terencio. Tenía extrema habilidad para urdir una intriga alrededor del tema del amor contrariado y presentaba, a través de un estilo que conservaba la vivacidad de la lengua hablada, un cuadro pintoresco de la vida familiar griega. En realidad, su obra solamente se conoció por las imitaciones que de ella hicieron los mencionados romanos, hasta el descubrimiento, a principios del s. XX, de papiros egipcios que contenían fragmentos de sus obras escénicas (‘El adulador’, ‘La samia’).

Lecturas recomendadas: ‘La Ilíada’ y ‘La Odisea’, de Homero. ‘Edipo Rey’, de Sófocles. ‘Orestes’, de Eurípides. ‘Las ranas’, de Aristófanes. ‘Juliano en Eleusis’, de Fernando Savater.

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedInShare on TumblrShare on RedditShare on StumbleUponPin on PinterestShare on VKEmail this to someonePrint this page

El mágico encanto de las velas. Lo mismo son icono de relax y romanticismo que de la vida y la muerte. Están en todos los ritos, templos y hasta en los cumpleaños, porque de ellas depende que se cumpla un deseo. Siempre envueltas de un halo místico, ¿qué fuerza esconden esas pequeñas llamas que llevan una eternidad hechizando al hombre?

Los libros malditos. Una maldición ancestral pesa sobre algunos libros desde el momento mismo de su invención: a través de los siglos han existido siempre grupos o individuos empeñados en destruirlos. Así, cantidades ingentes del patrimonio cultural de la humanidad ha sucumbido a manos de estos exterminadores del conocimiento.

Reglas de oro para ser feliz en pareja. Tener desavenencias no significa que no haya cariño, sino simplemente que hay distintas maneras de ver una misma realidad. Nunca hay que perder el respeto a la libertad del otro. Muchas parejas han fracasado porque uno de sus miembros, el hombre o la mujer, está convencido de que el amor puede cambiar a la otra persona.




Sobre J. Luis Moreno

Profesor de Lengua y Literatura.

Más

Ver sus artículos

Deje su opinión

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

cuatro × dos =